A todos nos han llegado a vacunar en algún punto de nuestra vida, pero ¿nos hemos puesto a pensar cómo este invento llegó a revolucionar la sociedad como la conocemos? Hace siglos, no existía ninguna defensa contra epidemias como la viruela; las personas estaban a merced de la enfermedad y solo dependían de la resistencia natural de su propio cuerpo. Hoy, la ciencia ha transformado por completo este panorama, y todo empezó con un médico llamado Edward Jenner en 1796. Él notó algo curioso: las mujeres que ordeñaban vacas se contagiaban de una viruela bovina leve, pero nunca se enfermaban de la viruela humana, que era mortal. Para probar su idea, Jenner tomó líquido de esas ampollas y raspó el brazo de un niño. Aunque hoy suene a locura, el niño quedó totalmente protegido. De este experimento con vacas viene precisamente la palabra "vacuna". Así de simple, prestando atención a lo que pasaba en el campo, dimos el primer paso para salvar millones de vidas.